martes, 25 de mayo de 2010

EL LEVOGIRO COLOMBIANO- POR MARVIN AGUILAR

La derecha colombiana no se vio en el espejo de la derecha salvadoreña. De allí que consideremos menester nuestro abordar el tema de las elecciones de aquel hermano país: Colombia.

A Carlos Marx se le acusa de no haber mencionado dos cosas en sus teorías: la primera que el capitalismo se reinventa, una y otra vez, esta reinvención posterga su final. El que la izquierda mundial espero durante el siglo XX. La segunda: que nunca menciono nada sobre los mass media; esta ausencia en el postulado marxista fue lo que anulo el acceso de la izquierda a la modernización; volviéndola, frente a un capitalismo propagador de sus formas y maneras totalizador y absoluto, anacrónica ante las nuevas generaciones.

Fue gracias a este mecanismo: cultura de masas que se logro re conceptualizar a través de los jóvenes los valores de las sociedades pos fordistas, dejando las categorías de los padres de esos jóvenes en el olvido. La globalización fue el nuevo paradigma que sustituyó a la internacional.

Pero Marx, si dijo algo que está muy vigente ahora y siempre: sobre como el capitalismo en su afán desmedido por producir, producir y producir, terminaría disminuyendo, sino es que acabándose vertiginosamente los recursos naturales. Es de tanta importancia este tema planteado por Marx que hasta dentro de la teoría económica neoliberal es, esta idea, fundamento de una, de las dos formas en que se permite la intervención del estado. Es, la que está relacionada con el equilibrio ecológico auto perpetuado dentro de la tierra.

Cada vez hay más conciencia clara que el libre juego de fuerzas bajo el sistema tradicional del liberalismo no garantiza un sano ambiente ecológico; por lo tanto el neoliberalismo admite la introducción de medidas en pro del equilibrio ecológico.

En Europa, surge entonces, un nuevo movimiento neo marxista: los verdes. En Latino América, esta consciencia neo marxista es inexistente ya que, aunque están, son invisibles. Los viejos izquierdistas están embelesados con el comunismo fetiche, con Hugo Chávez que se vale de métodos anti ecológicos (petróleo) para sostener su revolución bolivariana.

La izquierda nuestra, imposibilitada para estructurar una interpretación tropicalizada de la idea del neo marxismo europeo, le cansa la aplicación verde a nuestra realidad concreta. Esta, estaría ligada en un primer paso a nuestras raíces indígenas y, esto, nos llevaría al respeto sagrado que esta cosmovisión le otorga a la tierra. Reivindicando desde el socialismo criollo dos reparaciones históricas pendientes en nuestra Latinoamérica: el indigenismo y el ambiente.

Pero lo indígena, así como todo lo que no responda al eje ALBA y a las viejas glorias continúa siendo ignorado por la izquierda latinoamericana; huelga decir el EZLN, pesar de ser un movimiento indígena, guerrillero y latinoamericano, por no ser patrocinado por Cuba es anatemizado por los guevaristas y castristas latinos. La idea del partido verde, estaba pues, muerta por estas latitudes.

Hasta Antanas Mockus, filósofo y matemático. Un neo marxista que será en mi opinión, después de una segunda ronda electoral, el próximo presidente de Colombia. Igual destacan el New York Times, Foreign Policy o, El País.

El partido de la U

El partido de la U, es el partido de Uribe, Álvaro Uribe actual presidente colombiano. En realidad es el partido Social de la Unidad Nacional. Pero le llaman de cariño: el partido de la U; pero en Colombia esto suena a como que en El Salvador GANA, en lugar de llamarse GANA, se llamara para ser originales: Solidaridad, tratando de emular a la derecha polaca; y se le conociera como el partido de la S, es decir, de Saca. ¿Se comprende mi idea? Es más ¿se entiende la comparación y, el por qué perderá las elecciones la derecha colombiana?

El candidato oficial es Juan Manuel Santos, el ex ministro de defensa de Uribe; él fue quien tuvo a su cargo llevar a la práctica la política símbolo del presidente, denominada: seguridad democrática. En lenguaje criollo: es Rodrigo Ávila director de la PNC, y encargado de mano súper dura del gobierno de Antonio Saca. Nadie cree que Santos sea diferente a Samper, Pastrana y desde el 2002 Uribe. Como se decía por aquí en marzo de 2009, el actual candidato oficial, por el desgaste, es el peor de los mismos.

La seguridad democrática no ha resuelto –como prometió- el problema colombiano para nada: es decir la desmovilización o rendición de los grupos armados; por el contrario la amenaza creciente de entrar en un conflicto con Venezuela, no es algo que tenga a los colombianos al borde del amor colectivo para con la derecha.

En resumen, los colombianos están cansados de una derecha que: en vez de los principios (Mockus) le apuesta a las estrategias (Santos). Cansados de que la derecha recurra a la agresividad. Al continuismo, defender al presidente, que no es candidato, la maquinaria electoral y estrategas extranjeros de guerra sucia.

A pesar del hastío popular de una derecha que apela al subconsciente religioso, militarista y patriótico; la propaganda del partido de la U-ribe continúa colocando vallas en las ciudades donde aparecen Chávez, Correa, el mono jojoy con Antanas. ¿Ganara con esta estrategia la derecha colombiana? Debería por honestidad enviarle un informe a Uribe, alguien desde aquí, contándole en dos páginas como Antonio Saca por su egoísmo psicológico y continuismo, así como por politiquear con lo sagrado llevo a la catástrofe perfecta a la derecha salvadoreña.

El trasero de Antanas Mockus

En 1993 siendo rector de la Universidad Nacional, frente a un auditorio de jóvenes inconformes y enardecidos que no le dejaba hablar, se bajo los pantalones y les enseño su trasero. Tal como él, explicaría luego: su actitud –de los estudiantes- demandaba otra peor; después de todo lo que vieron fue algo blanco: señal de paz.

Se vio obligado a renunciar, pero esta personalidad libre del egoísmo ético, lo catapulto hacia la alcaldía de Bogotá, dos veces, como independiente. Este paso por la administración municipal ha dado al discurso de Mockus algo que no tiene el de Santos: verdad concreta. Las transformaciones de una ciudad como lo era la capital colombiana, fueron elocuentes, luego su unión al liberal Peñalosa, otro independiente, que dio continuidad al desarrollo de la metrópoli volviéndola democrática deja la sensación de que puede lograr acuerdos y que no miente.

Algo que la seguridad democrática del oficialismo no puede presumir.

El de educación será, el súper ministerio ha dicho. Educación para la vida con énfasis en la territorialidad y pertinencia; más allá de la cobertura ha prometido. La equidad de género será protagónico en el Estado. Colombia al igual que El Salvador es un país violento, Antanas Mockus ha dicho: el cuidado del otro, la contención social, la inclusión amorosa cualidades eminentemente femeninas, no son del dominio exclusivo de la mujer. Los hombres necesitamos cambiar la cultura de las balas por la del cuidado.

Llenos de malos políticos que interpretan roles que les vienen grandes.

Enrique Morales Nieto en El Nuevo Siglo demanda dos compromisos de los políticos: empleo como principal distribuidor de la riqueza. Pero una política de pleno empleo al estilo cubano que esta por reubicar a un millón de empleados del sector público en labores de construcción o agrícolas, debido a la incapacidad del régimen para pagar salarios no resolvería nuestros problemas. Sobre esto y el por qué desertan los médicos cubanos en Caracas, habría que discutir a profundidad con los socialistas del siglo XXI.

Segundo compromiso: el equilibrio social por encima de las fuerzas del mercado, idea del liberalismo hoy. Algo que el sinarquismo salvadoreño –en construcción- no está diciendo, porque falto de ideología ignora cómo lograrlo: no son de izquierda, centro o derecha.

Haciendo un símil del planteamiento de Morales Nieto: por otro lado repartir uniformes, zapatos, cuadernos, paquetes agrícolas; hacer reparaciones de justicia histórica; proteger a la ciudadanía con la fuerza armada, es algo que ya no basta. El error es que el gabinete de allegados o el Olimpo, no está buscando solucionar nuestros problemas con principios, sino con formulas. Con eso no construyen Estado. Aunque salgan bien evaluados en las encuestas en el 2014.

Colombia dará otra nueva lección a la derecha Latino Americana. Bienvenida, tomamos nota hermanos colombianos.

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