viernes, 17 de julio de 2009

POEMAS DE ESMERALDA MARTINEZ ALFARO-Poeta Salvadoreña-VANCOUVER CANADA

SENTIMIENTO OCULTO

El tiempo ha cambiado y con el transcurso,
mis años han crecido, puedo elegir que seas
mi amante o simplemente mi amigo.
No pretendo ser la cabecera de tu cama,
sólo quiero calentarme, con el abrigo de tu cuerpo,
incorporarme a la orquesta de los amantes
que pierden el juicio,
y disfrutar la melodía, de ese bello espejismo.

Puedes ser mi amante, y ante los ojos de la gente
mi gran amigo, podemos darle al tiempo
unas cuantas horas, luego, tú en tu casa con los tuyos,
yo en mi casa con los míos, sin dañar a los seres
que nos han escogido.
Usemos la cautela, para que nadie
se de cuenta que llenamos la típica costumbre
de un vació.

Podemos ser amantes y escribir un poema
sobre los amantes que por muchos años
simularon ser grandes amigos.


LAGO DE ILOPANGO

Se proyecta la noche en la quietud del Lago de Ilopango
la leve brisa ayuda a tus manos a juguetear con
mi larga cabellera, te incita a acariciar dos esferas
y enciendes el fogón de la chimenea.

Se proyecta el primer rayo del sol
y me despierta empapada con el espejismo del agua
del lago de Ilopango.
Tu, ausente de la inquietud de mi alma
cuando sueña con el arte que desempeñan
tus manos y tus ocultas palabras.


IMPOSIBLE IGNORAR SAN SALVADOR

Los recuerdos me abrazan bajo la fría patria celestial de Canadá.
Ardientes memorias llegan hacía mi, del pulgarcito de América.

Imposible omitir las travesuras de mi niñez.
Los frijoles fritos que comía con pan francés
La música de la lluvia que me arrullaba
hasta llegar el cálido amanecer.
Los guanacos que me besaban y
me dejaban con la ilusión de querer ser mujer.

Difícil olvidar las playas de El Salvador
Si la Semana Santa me invitaba a correr por la arena,
a masajear con sus olas mi blanca piel sirena,
hasta convertir mi cuerpo en azúcar morena.

Imposible omitir las fiestas Agostinas
si en ella elevaba mi gozo,
saboreaba de la comida típica lo mas sabroso.

Imposible ignorar el día de los muertos.
El conjunto de flores abrazando la corona de ciprés,
las hojuelas de harina que compraba en el panteón.

Imposible ignorar El Salvador del mundo.
Si en la cruzadilla caminaba
vestida de india cumpliendo una promesa
o continuando una costumbre.

Imposible omitir el veinticuatro, y treinta y uno de Diciembre
Si la cohetería resuena en lo profundo de mí ser

Imposible ignorar el corazón de mi patria, “San Salvador”
Si ahí he vivido de mi vida lo mejor.

©Esmeralda Martínez Alfaro

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