lunes, 11 de enero de 2010

COLLAGE- POLISTEPEQUE III


Me vale verga que me estés grabando…

Marvin Aguilar

La eternidad no es una línea recta, es un carrusel. El titulo de este articulo no es el resultado de una sesuda pensada de cómo le ponemos a un texto. No, son las palabras pronunciadas por Carlos Funes, el hijo del Presidente Constitucional de la República de El Salvador, a un periodista que publico una nota investigativa, sobre el manejo de la propaganda del gobierno por la agencia polistepeque propiedad de los amigos de su padre; en donde se menciona su nombre.

“¿Vos creés que no te puedo dar verga?

¡Me vale verga que me estés grabando, te puedo dar verga!”
(Carlos Funes)

Fin del prologo

Al parecer la cualidad que solo se achacaba a la derecha de ser pre moderna, gritona y amenazadora también puede desarrollarla la izquierda. Esto nos demuestra que la corrupción, el amiguismo, la partidocracia igualmente puede afectar a la revolución democrática. Que bueno que esto sea de esta manera, por que nos obliga a todos a bajar la superioridad moral y el virtuosismo político; que la izquierda últimamente había venido en mayor medida desarrollando.

¿Como podemos definir que una noticia o artículo lleva sesgo? Sentimos lo que nos daña; nos preguntamos si es verdad. Luego, definimos, argumentamos y demostramos lo que no es cierto. Finalmente, lo combatimos. El problema del joven Funes, es que paso de su percepción de la no verdad, a combatir la idea. Al no pasar por una reflexión, erró. Cosas que se aprenden en casa. Mi padre siempre me decía que: el orgullo precede a la caída.

Enfrentamiento de los actores

Esta conducta no solo es propia del hijo del mandatario, es la misma que llevo al sobrino del General Romero a asesinar dos personas por la prosaica situación de no apartar un vehículo. Pertenece esta actitud a la generación actual de salvadoreños que ven en el machismo, agresividad y ostentación una forma de comportamiento que atrae atención, genera confianza personal y en este caso en particular hace que el estrés de ser el hijo del presidente se disipe, como lo hace el humo de los cigarrillos fumados hiperactivamente.

La violencia como forma de relación, vemos ha afectado, a todas las capas sociales; la agresividad se ve positiva; la prisa es agresiva y esto es el nihilismo de la generación a la cual pertenece el joven Funes. Este empobrecimiento del espíritu humano hace que coloquemos en primer plano el valor de las cosas; el instrumento y el artefacto por encima del misterio; el ser humano esta en segundo plano. De allí que resulte fácil “darle verga” o desaparecer a cualquiera hoy en día.

Entrada del mensajero

Se dice que una de las tácticas Mayas de guerra era la emboscada, esta se preparaba con mucho sigilo. Luego se realizaba el más grande escándalo posible con objeto de amedrentar al enemigo. Para ello se golpeaban caparazones de tortuga, se daban gritos y tocaban caracoles. Ellos se pintaban el cuerpo a color rojo y negro.

tribal igualmente fue la forma en que uno de los guardaespaldas del hijo del presidente –que fue por 20 años periodista-; de nosotros los salvadoreños se enfrento al comunicador que se atrevió a publicar esta serie de reportajes que dañan la integridad del gobierno de unidad nacional. Desde esta columna mi solidaridad con Daniel Valencia y Sergio Arauz además de mi enérgica condena ante esta impulsividad; este comportamiento que viene desde un miembro de la clase gobernante se vuelve ejemplo peligroso para los fanáticos que alguna vez molestos puedan decidir aplicarnos correctivos físicos a todos los que opinamos diferente, y que por ello podemos estar expuestos a la violencia. La actitud del señor de seguridad comprueba que hay una cultura del honor que hace que la violencia sea socialmente aceptada como forma de resolver diferencias. No importando si se está en un supermercado o en una emboscada Maya.

El estasimo

El secretario privado de la presidencia envió ya una nota de disculpas que explica que esta actitud preponte, no es una línea de actuación emanada de CAPRES. Esta es la aparente solución del problema. Pero la verdad es que aún no se ha resuelto. Falta la disculpa pública del joven Funes. No se trata de un auto de fe en la plaza mayor, es más bien un educar ejemplarizando que, la utilización de la violencia solo muestra que el individuo carece de destrezas en el manejo de conflictos. La lección aquí es, que se comprenda que, dentro de la gama de soluciones que existen dentro de las diferencias se deseche la violencia. Desde luego las acciones de Mario Belloso no fueron una directriz emanada desde el FMLN, pero hay algunas pintas en la capital en donde lo llaman héroe.

La labor de los periodistas o articulistas sean del agrado o no, escapan del control del poder, ya que el rio del tiempo lo arrastra, solo tiene –el poder- el momento presente, por eso es tarea de otros juzgar, percibir lo que sucede después. A veces distinguir entre la estupidez y la inteligencia se nos presenta como un misterio y algunas veces tenemos derecho a ocuparnos de misterios.

Cierre de la obra

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